“Ningún acuerdo posible: conflictos, diferencia radical y política especulativa” Manuel Tironi visita STS-B

Aprovechando una breve estancia en Barcelona, Manuel Tironi (profesor Profesor Asistente del Instituto de Sociología de la P. Universidad Católica de Chile) dará una charla el próximo 21 de julio en Barcelona en el marco de los seminarios que el grupo de investigación STS-b.

El seminario lleva por título “Ningún acuerdo posible: conflictos, diferencia radical y política especulativa” y en ella Manuel nos hablará de su trabajo de revisión de algunas ideas de lo político derivadas de su visión de los STS, de su experiencia en el estudio de desastres, controversias y crisis ambientales así como de su estudio de pensadores como Isabelle Stengers y Jacques Rancière.

La charla será de 11:30 a 13:30 en la sala Tony Bates del edificio de Tibidabo la UOC (Avenida Tibidado, 39-43).

Todas aquellas personas interesadas, pueden apuntarse aquí

STS-b SEMINAR:

“Ningún acuerdo posible: conflictos, diferencia radical y política especulativa”.

Manuel Tironi

PUC (Chile)

En la medida que se multiplican los métodos, expertos y espacios para gestionar participativamente conflictos de todo tipo, se vuelve necesario revisar el alcance democrático de las teorías sosteniendo este giro participativo. El presente trabajo delinea un programa conceptual para entender las controversias como espacios indeterminados de especulación e invención, y por tanto idóneos para enriquecer las posibilidades emancipatorias de la llamada democracia técnica. Siguiendo las pistas de Isabelle Stengers y Jacques Ranciére, este programa presta especial atención a la inconmensurabilidad ontológica que muchas veces dinamiza conflictos y controversias sociotécnicas: situaciones de diferencia radical en las que el consenso – esa meta tan preciada por cierta politología contemporánea – no es un resultado evidente ni deseado. A continuación se revisan dos casos empíricos – la controversia por la construcción un parque anti tsunami en Chile y la movilización colectiva por la contaminación de Puchuncaví, también en Chile – que retratan conflictos en los que el acuerdo no es una posibilidad: ¿cómo gestionar conflictos políticos protagonizados por napas subterráneas o procesos geológicos que son total y absolutamente indiferentes a nuestros destinos, cavilaciones y condiciones? ¿Qué hacer cuando el daño es una experiencia metabólica o somática difícil de ser capturada en cuantificaciones? ¿Cómo hacer política (o dónde encontrarla) cuando el conflicto es biológicamente acuciante e involucra sufrimiento directo?

“The Bio-Indicator: Species Preservation and Ecological Collapse in California’s Water Wars” Research Seminar by Andrew Lakoff

Aprovechando la visita Andrew Lakoff a Barcelona en el marco de una breve estancia de investigación con el grupo STS-b, organizamos el seminario: “The Bio-Indicator: Species Preservation and Ecological Collapse in California’s Water Wars”. En él, Andrew nos contará su más reciente investigación en torno a las prácticas gubernamentales en políticas de protección ambiental.

Para aquellos interesados, la charla será el Jueves 25 de Junio de 2015, de 16 a 18h, en la Sala -1H de la sede del 22@ de la UOC (Rambla Poblenou 156, 08018, Barcelona).

Aquellos/aquellas interesados/as, podéis registraros aquí

“The Bio-Indicator: Species Preservation and Ecological Collapse in California’s Water Wars”
Andrew Lakoff (University of Southern California)

This talk focuses on a battle over an endangered species of fish that has been at the center of California’s water politics over the past two decades. It tracks the struggle, conducted by an alliance of biologists, fisherman, and environmental activists, to protect the humble delta smelt. Through the case of the smelt, it asks how the goal of species preservation, enshrined in the 1973 Endangered Species Act, is integrated into contemporary governmental practice–in particular, the regulation of water distribution. What values are at play in efforts to sustain the existence of non-human life in an arid region with ever-increasing water demands? How, in turn, are such values operationalized in a regulatory regime that seeks causal attribution for population decline and develops technical measures to forestall extinction? The essay suggests that smelt protection efforts are driven by two, temporally distinct value-orientations. The first is past-oriented, focusing on the preservation of existing species as a good in itself. This orientation is enshrined in the legislation that structures protection efforts, the Endangered Species Act. The second is future-oriented, focused on staving off an approaching ecosystem collapse that is signaled by the smelt population’s decline. Here the smelt serves not as a value in itself but as an “indicator” species; it is a proxy in a struggle against a broader catastrophe. From this latter perspective, the Environmental Species Act provides potentially powerful tools for limiting or redirecting human incursions into ecological systems, but it is limited by its narrow focus on species protection.

Andrew Lakoff was trained as an anthropologist of science and medicine, and has conducted research in Argentina, France and the United States. His areas of interest include globalization processes, the history of the human sciences, and the implications of biomedical innovations. Lakoff’s first book, Pharmaceutical Reason: Knowledge and Value in Global Psychiatry (Cambridge, 2005), examines the role of the global circulation of pharmaceuticals in the spread of biological models of human behavior. He has also co-edited a book entitled Global Pharmaceuticals: Ethics, Markets, Practice (Duke, 2006), and has published articles on visual technology and the behavioral sciences, on the history of attention deficit disorder, on antidepressants and the placebo effect, and on forms of expertise in global health. Lakoff’s current research concerns the recent articulation of public health and security, and his most recent book publications are the co-edited volume, Biosecurity Interventions: Global Health and Security in Question (Columbia University Press, 2008), and the edited volume Disaster and the Politics of Intervention (Columbia University Press, 2010). He is also one of the executive editors of the scholarly journal/art magazine Limn

LECTUAS COLECTIVAS ORGANIZADAS POR EL POBIC

Desde el POBIC (Portraits of Bios in the Contemporary Societies) hemos organizado las lecturas colectivas que listamos más abajo. Todas ellas se realizarán a las 15h. en la sala Ignacio Martín Baró del Departament de Psicologia Social de la Universitat Autònoma de Barcelona. Si deseáis ampliar esta información o plantear alguna duda podéis contactar con nosotr@s en portraitsbioscontemporary@gmail.com (web: http://pobics.wix.com/pobics)

NUEVOS MODOS DE LA BIOPOLÍTICA

  • 13 de abril: Imperio de Michael Hardt y Antonio Negri
  • 22 de abril: Homo Sacer de Giorgio Agamben
  • 6 de mayo: Políticas de la vida. Biomedicina, poder y subjetividad en el siglo XXI de Nikolas Rose

REGÍMENES DE IMÁGENES EN LA CONTEMPORANEIDAD

  • 13 de mayo: Visual Methodologies de Gillian Rose
  • 20 de mayo: Cine I. Bergson y las imágenes de Gilles Deleuze
  • 25 de mayo: Cine II. Los signos del movimiento y el tiempo de Gilles Deleuze

EL FIN DE LO SOCIAL. LECTURA DE GABRIEL TARDE

  • 3 de junio: Monadología y sociología de Gabriel Tarde
  • 10 de junio: Creencias, deseos, sociedades de Gabriel Tarde
  • 17 de junio: Las leyes sociales de Gabriel Tarde

FOUCAULT A TRAVÉS DE DELEUZE

En el marco de las actividades que realiza el Barcelona Science and Technology Studies Group (STS-b), varios investigadores de la sublínea de trabajo denominada Portraits of Bios in the Contemporary Societies (http://pobics.wix.com/pobics) hemos organizado una lectura colectiva de los dos libros que la editorial Cactus ha publicado con la transcripción de los cursos que Gilles Deleuze dedicó a Michel Foucault:

-Deleuze, Gilles (2013) El saber. Curso sobre Foucault (Tomo I). Buenos Aires: Cactus

-Deleuze, Gilles (2014) El poder. Curso sobre Foucault (Tomo II). Buenos Aires: Cactus.

La lectura tendrá lugar en la Sala Ignacio Martín Baró del Departament de Psicologia Social de la Universitat Autònoma de Barcelona y el calendario de sesiones es el siguiente:

-Sesión 1 (25 de febrero, 15.00h.): Clases 1 a 5 del Tomo I, El saber.

-Sesión 2 (4 de marzo, 15.00h.): Clases 6 a 8 del Tomo I, El saber.

-Sesión 3 (11 de marzo, 15.00h.): Clases 1 a 5 del Tomo II, El poder.

-Sesión 4 (18 de marzo, 15.00h.): Clases 6 a 9 del Tomo II, El poder.

-Sesión 5 (25 de marzo, 15.00h.): Clases 10 a 11 del Tomo II. El poder.

Si te apetece asistir envíanos un correo electrónico a la dirección: portraitsbioscontemporary@gmail.com, estaremos encantados de contar con tu asistencia.

The Radicalisation of Care: Practices, Politics and Infrastructures

El 19-20 de Noviembre 2014 Daniel López, Israel Rodríguez y Tomás Sánchez Criado hemos montado un workshop para presentar y discutir algunos proyectos en los que andamos metidos.

Le hemos llamado “The radicalisation of care: Practices, Politics and Infrstructures” y lo haremos con gente tan interesante como: Madeleine Akrich, Blanca Callén, Jérôme Denis & David Pontille, Rob Imrie, Joanna Latimer, Andrew Power, Vololona Rabeharisoa, Celia Roberts, Manuel Tironi, Myriam Winance.

Además estará relatogramado por Carla Boserman.

Podéis encontrar toda la info y registraros como asistentes en la web: http://radicare.net.

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Despret: “Tener un cuerpo es aprender a afectarse”

Pensando en el activismo encarnado y la relación con la experiencia, creo que puede ser enormemente útil algunos de estos fragmentos de Despret que traduzco para activar el debate…

La postura que caracteriza a Despret y su particular lectura de William James (en castellano véase también el texto “El cuerpo de nuestros desvelos: Figuras de la antropozoogénesis“, incluído en el volumen 1 de la compilación Tecnogénesis) fue resumida brillantemente por Latour en un texto conmemorativo de la postura de Stengers-Despret (titulado How to talk about the body?): “[…] tener un cuerpo es aprender a afectarse, esto es a ‘efectuarse’, a ser movido, puesto en movimiento por otras entidades, humanas o no humanas”(p. 205, traducción propia).

Despret, V., & Galetic, S. (2007). Faire de James un “lecteur anachronique” de Von Uexküll: esquisse d’un perpectivisme radical. In D. Debaise (Ed.), Vie et Expérimentation: Peirce, James, Dewey (pp. 45–76). Paris: Vrin.

“[…] apelamos a [William] James y le reclutamos como lector anacrónico del naturalista [Von Uexküll]: él nos permite prolongar el interés de la práctica de von Uexküll, seguir los actos que crean los accesos a los mundos, que tejen la continuidad de las experiencias, sin recurrir a principios que escaparían a toda experiencia. Al subjetivismo que parecía imponer en teoría lo sustituimos por lo que llamamos un perspectivismo radical” (p.53)

“[La perspectiva] es a la vez una manera de ser afectado –esto es, cómo el mundo me toca–, una disponibilidad a ‘hacerse afectar’ –esto es, las pasiones que tengo que acoger– y una afectación voluntaria –esto es, éste es el mundo que querría habitar–. Es del orden del sentir como del actuar; cada una de estas vías nos conducirían al mismo punto de convergencia: el mundo es una perspectiva del cuerpo” (pp.56-57)

“El perspectivismo se reencuentra con el mundo que el subjetivismo había extraviado: nuestro cuerpo merece nuestra confianza. Porque él confía en el mundo; porque las cosas del mundo no son inertes, sino que actúan sobre él, porque le tocan en lo más íntimo, porque reivindican una importancia y una significación; porque el cuerpo es, sin duda, el que más puede reconocer ‘esa vida pública de las cosas’, esa actualidad presente por la que ellas nos confrontan [cita a W. James]’” (p.59)

“[…] Es a partir de la construcción de una comunidad de experiencia que cada cosa que experimentamos puede convertirse en mundo común” (p.61)

“La perspectiva no puede confundirse con el punto de vista: lugar de paso, promontorio [surplomb] transitorio. Estamos en el interior de un domus, por lo que se plantea la cuestión de cómo amueblarlo; y son las puertas que nos hemos dejado abiertas las que constituyen la perspectiva. De ahí el rol que pudiéramos atribuir al conflicto: el de ser una pragmática de la perspectiva. Un rol doble, de hecho: por una parte el de multiplicar las perspectivas; por otra, el de discriminarlas en función de su capacidad de acogida – ¿Estaremos bien ‘en casa’? ¿Con qué seres? ¿Qué debemos dejarnos fuera? Entonces, multipliquemos las perspectivas: porque qué hace el conflicto si no poblar la escena de actores, naturalezas, fragmentos del universo y dejarlos desplegar sus propuestas” (pp. 66-67)

“Tantos afectos, tantos mundos. Con el conflicto [la polémique] no son tanto sistemas explicativos lo que se pone en juego, sino proposiciones de mundos a habitar, mundos afectados: perspectivas que están en conflicto [la polémique]” (p.68)

“[La perspectiva] es una actitud, es decir, una disposición a ser afectado y una manera de afectar. […] El mundo es una perspectiva del cuerpo. Porque es de él del que todo parte y al que todo vuelve. Él es a través del que el mundo nos toca. Él es el que, actuando, constituye un mundo común. Él es el garante de nuestra confianza. Una perspectiva […] es una manera de habitar el mundo” (p.70)

“[…] la perspectiva es el lugar a partir del cual el mundo se hace nuestro. […] Es a partir de las acciones, es decir, de las relaciones particulares que mantenemos con las cosas de la realidad, relaciones en las que esas cosas nos confrontan, que constituimos un mundo común” (p.71)

“El mundo común se constituye a la vez en el compartir y en la multiplicación de intereses o, más bien, debiéramos decir acción a acción” (p.74)

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Para profundizar en su obra en castellano puede leerse la siguiente recensión crítica en AIBR.

No hay extitución sino modos de extitucionalización

A mediados del 2000, Francisco Tirado y Miquel Domènech empezaron a utilizar el concepto de extitución (ver Extituciones: del poder y sus anatomías), acuñado por Michel Serres (1995), para analizar los cambios que las innovaciones tecnológicas desencadenaban en las instituciones contemporáneas: por ejemplo, en los programas de desinstitucionalización de las personas con trastornos mentales severos (Vitores, 2002). En mi caso, la noción de extitución sirvió para orientar mi tesis sobre la ‘virtualización’ del cuidado en los servicios de teleasistencia domiciliaria (López, 2006).

Tanto para mi como para el resto, el concepto operó como una suerte de marco teórico con el que interpretar los datos. Así, los rasgos más distintivos de la teleasistencia domiciliaria adquirieron sentido a la luz de un proceso más amplio: la emergencia de formas sociales alternativas a las clásicas instituciones de cuidado, todas ellas basadas en el internamiento (residencial, hospitalario e incluso domiciliario).

En todos los casos, tomamos la extitución como lo ‘otro’ material de la institución. Así lo expresé en mi capítulo de Lo social y lo virtual (2006),

“las instituciones están basadas en un geometría social compuesta de líneas de fractura, donde el sistema de proximidades y lejanías es sustituido por una partición espacial en dos términos: como dice Serres (1996), “de un lado, la región de las razones y todas las victorias; de otro, el país desde donde estoy seguro de no ir jamás, por mi ánimo y mi energía espiritual, más allá de cualquier tentación que pueda tener” (Serres, 1996, p. 46). Manicomios, hospitales, cuarteles, conventos, talleres, prisiones y hogares modernos responden al juego de distinciones y divisiones propias de la racionalidad cartesiana. Las instituciones fragmentan, disgregan y separan para hacer visible la distinción. Construir una institución es constituir un espacio cartesiano, claro y distinto, donde “como el otro está allá y estoy seguro de ser diferente a él, entonces pienso correctamente”. En contraposición, la extitución es una ordenación social que no necesita constituir un “dentro” y un “a fuera” sino únicamente una superficie en la que se conectan y se desconectan multitud de agentes (Tirado y Domènech, 2001). Por lo tanto, las líneas de ruptura (Lefebvre, 1974) que definen el espacio abstracto de las instituciones disciplinares se convierten, en la extitución, en líneas de conexión. En ella, tomando a Bachelard (1965), podemos decir que no encontramos una topoanalítica sino una topofilia””

Sin embargo, fue Francisco Tirado (2001) quien sintetizó de manera más clara las características propias de la extitución en contraposición a las de la institución.

“La institución se asienta en una materialidad dura, lo hemos visto, cuerpos y edificios; la extitución se asienta sobre una materialidad blanda y mezclada, encontramos cuerpos pero también móviles inmutables que cruzan los diferentes edificios conectando los distintos actores. (…) La institución se define a través del plano, está planificada. La extitución solapa planos geométricos en una trama topológica (…) La materialidad dura permite que la institución instaure relaciones espesas, repetitivas y bien definidas. Las instauradas en las extituciones son variables y flotantes. La primera, de este modo, crea rutinas que conducen a una socialidad constante y perdurable. La segunda por el contrario crea movimiento. (…) La institución despliega algún tipo de encierro, ya sea físico o simbólico. La extitución es como un gran aparato de captura, incorpora, conecta. (…) La primera se asienta en una realidad local. Está claramente definida y el problema es alcanzar lo global. La segunda presenta un retrato local y parcial de una globalidad.” (Tirado, 2001, p. 590)

La noción de extitución representaba, por tanto, un intento por señalar las diferencias operativas en los mecanismos de poder contemporáneos. Sin embargo, esto trajo consigo nuevos problemas. Al menos para el trabajo que estaba haciendo en ese momento. A medida que el concepto ganaba peso y se convertía en una forma con la que filtrar el caso empírico, las diferencias ya tipificadas entre extitución e institución resultaron ser demasiado gruesas y rígidas para dar cuenta del caso con el nivel de detalle necesario. Sencillamente había cosas de la teleasistencia domiciliaria que desbordaban las fronteras que habíamos trazado entre extitución e institución.

Esto me hizo pensar que quizás era necesario volver sobre el concepto, reflexionar sobre los problemas que tuvimos con dicha noción y quizás restaurar un uso del término que eventualmente pudiera llevarnos por nuevos caminos. Quedó ahí, en un “quizás algún día”, hasta que me tope recientemente con un par de trabajos del Vivero de Iniciativas Ciudadanas (VIC). En estos trabajos VIC utiliza el término extitución para señalar por un lado el funcionamiento de iniciativas ciudadanas urbanas derivadas del 15M, claramente opuesto a las instituciones tradicionales (ver Extituciones: nuevas instituciones ciudadanas); y por otro lado, para guiar el diseño de espacios de cuidado para personas mayores no institucionales (ver Senior Urban Extitution).

Si tomamos estos trabajos y los que hicimos en su momento, es posible establecer una continuidad clara. El término se utiliza fundamentalmente para identificar una realidad, para agrupar y dar sentido a las características de funcionamiento de un dispositivo. El resultado es una suerte de: «Ah, claro, esto es una extitución!» Esto puede vivirse como una suerte de descubrimiento, un hallazgo. Sin embargo, cuando esto conduce a una clausura interpretativa, como ocurrió en mi caso, el hallazgo puede convertirse con demasiada rapidez en un simple reconocimiento. La culpa, de todos modos, no creo que sea del término, más bien de una suerte de ímpetu por sustantivizar difícil de aplacar cuando la palabreja tiene tanto gancho.

Así, y a riesgo de parece aguafiestas y aburrido, creo que puede ser terapéutico desandar el camino para tratar de desustantivizar la noción y re-instalar el uso topológico y materialista que tenía para Serres.

Si volvemos a Atlas (Serres, 1995) veremos que el concepto de extitución no designa tanto un tipo de entidad como una lógica que afecta a dicha entidad, una suerte de proceso. La pregunta que nos invita a hacer Serres es: ¿cuál es el vector de extitucionalización que defina una determinada entidad? En este uso, la noción de extitución no designa una entidad opuesta a la institución sino un determinado proceso que podemos encontrar en organizaciones tanto institucionales como extitucionales. “La institución puede definirse como una lógica centrípeta de establecimiento de geometrías claras, mientras la extitución define una lógica topológica centrífuga” (Serres, 1995, p. 124). Lo importante es el modo. En el fondo, una señala el plano de lo actual y el otro el plano de lo virtual (Lévy, 1999), independientemente de la entidad que consideremos. Ambas lógicas operan tanto en plataformas de organización online como en instituciones de carne y ladrillo de toda la vida. De hecho, el entuerto con el término extitución se asemeja mucho al que encontramos cuando asimilamos la disciplina foucaultiana a la clausura de las instituciones. Foucault nos explica en Vigilar y Castigar que el encierro es recreado por las disciplinas normativas de un modo diferente porque éstas operan en los márgenes e incluso al margen de dicho encierro (de ahí por ejemplo la escolarización de la familia y la familiarización de la escuela).

Entender la extitución como una lógica o manera, en vez de como una realidad positiva, nos permite interrogar a las organizaciones sociales sin necesidad de identificarla con tipologías pre-establecidas. De hecho, si revisamos los conceptos de espacio liso y espacio estriado que proponen Deleuze y Guattari en Mil Mesetas, es posible entender la distinción entre institución y extitución como tendencias en un determinado terreno de juego, como dos conceptos que designan las potencias de organización y disolución que componen un espacio concreto y no como conceptos contradictorios que operan a partir de una relación dialéctica. Como dicen Deleuze y Guattari (1988):

“Los dos espacios sólo existen de hecho gracias a las combinaciones entre ambos: el espacio liso no cesa de ser traducido, transvasado a un espacio estriado; y el espacio estriado es constantemente restituido, devuelto a un espacio liso” (Deleuze y Guattari, 1988, p. 484).

Por lo tanto, lo importante no es tanto por afirmar que estamos ante una extitución o ante una institución.  El reto, y es un reto bien complicado, es encontrar y describir los mecanismos específicos de institucionalización (territorialización) y extitucionalización (desterritorialización) que configuran un determinado dispositivo. Un reto que se vuelve si cabe aún más relevante cuando lo que buscamos al pensar o diseñar estos dispositivos es deliberadamente desplazar el binomio moral y espacial moderno.

Daniel López

http://dlopezgo.net


–  Deleuze, G., & Guattari, F. (1988). Mil mesetas : Capitalismo y esquizofrenia. Valencia: Pre-Textos.
–  Lévy, Pierre. (1999). ¿Qué es lo virtual? Barcelona; Buenos Aires; México: Paidós
–  López, D. (2006). La teleasistencia domiciliaria como extitución. Análisis de las nuevas formas espaciales del cuidado. In F. J. Tirado & M. Domènech (Eds.), Lo social y lo virtual : Nuevas formas de control y transformación social (pp. 60-78). Barcelona: Editorial UOC
–  Serres, M. (1995). Atlas. Madrid: Cátedra
–  Serres, M. (1996). La comunicación : Hermes I. Barcelona: Anthropos Editorial del hombre.
–  Tirado, F. J., & Domènech, M. (2001). Extituciones: Del poder y sus anatomías. Politica y Sociedad, 36, 183-196
–  Vitores, A. (2002). From hospital to community: Case management and the virtualization of institutions. Athenea Digital, 1(6)